Los homicidios en Tucumán aumentan un 16% en 2026, impulsados por el narcotráfico, mientras que los delitos contra la propiedad disminuyen, revelando un cambio de eje delictivo en la provincia.
El narcotráfico y los homicidios se convierten en una preocupación creciente en Tucumán. Durante el primer semestre de 2026, los homicidios aumentan un 16% debido a un alarmante avance del narcotráfico.
A pesar de la disminución en los delitos contra la propiedad, los crímenes violentos se duplican, especialmente los asesinatos vinculados a disputas por drogas. Este cambio en el eje del delito despierta inquietud entre las autoridades y la población.
Un informe destaca que entre abril y junio, Tucumán decomisa más cocaína que Salta y Jujuy, que fueron históricamente las principales puertas de ingreso fronterizo. En total, los secuestros de estupefacientes aumentan un 65%, superando la tonelada y media.
Especialistas advierten sobre el riesgo de que Tucumán se consolide como un centro de acopio de drogas. Se exige una reforma urgente de la inteligencia criminal para enfrentar esta problemática.
