Un grupo de vecinos arrojó piedras a la sede policial sexta de Santa Rosa y quemó patrulleros. La Policía tiró balas de goma. Familiares del pequeño se desligaron de los disturbios y los atribuyeron a infiltrados.

Graves incidentes se produjeron este domingo a la tarde frente a la comisaría sexta de Santa Rosa, en La Pampa, donde están detenidas las dos mujeres acusadas de asesinar a golpes al niño de cinco años Abel Lucio Dupuy.
Alrededor de medio centenar de vecinos arrojaron piedras a la sede policial y quemaron dos patrulleros y un automóvil particular, según informaron.
Ante estos violentos acontecimientos, la Policía respondió con balas de goma para intentar disuadir a los manifestantes.
En la comisaría, ubicada en las calles Trenel y El Piquillín, están presas Magdalena Espósito Valenti, de 24 años, quien es la madre del pequeño fallecido, y Abigail Páez, de 27, su pareja.
La segunda llevó al niño convulsionando a la Unidad Regional y dijo que hubo un robo en el que la criatura se habría caído.
Lucio murió el viernes pasado en el Hospital Evita, en la capital pampeana, al que arribó con convulsiones y politraumatismos, además de marcas de agresiones recientes y de largo tiempo.
Los familiares del niño se desligaron de los hechos de violencia en la comisaría y los atribuyeron a la presencia de infiltrados.
Por otra parte, el Poder Judicial difundió un comunicado en el que afirmó que “está trabajando intensamente para esclarecer la muerte del niño Lucio Dupuy”.
“No obstante, es su deber informar que, hasta el momento, no hay evidencias de que exista alguna denuncia o presentación por presuntos maltratos”, destaca el texto.
“Igualmente, se estaría iniciando una investigación sumaria para profundizar esa búsqueda. Estas líneas son breves, y simplemente aclaratorias, a sabiendas del dolor y el sufrimiento por el que están pasando los familiares y amigos de la víctima”, añade el comunicado de la Justicia.
