Mendoza: registran a la primera persona con sexo indefinido

Gerónimo Carolina, de 32 años, en su nueva partida de nacimiento tiene el espacio de “sexo” en blanco. Para abogado civilista se trata de “un error jurídico”.

El Registro Civil de Mendoza realizó una nueva partida de nacimiento dejando en blanco el espacio de “sexo” atendiendo al pedido del solicitante al “reconocimiento legal de su identidad de género autopercibida”.

Gerónimo Carolina González Devesa, de 32 años, tenía su primer partida de nacimiento, del 16 de junio de 1986, que decía María Carolina González Devesa e indicaba el sexo femenino.

“Llámenme como quieran”, expresó durante una entrevista a Infobae. Gerónimo Carolina dice que busca escaparle al mundo binario al cual no quiere pertenecer.

La solicitud fue respaldada por un dictamen de la subdirectora de Derechos Humanos de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Eleonora Lamm, quien explicó que la decisión de la provincia es histórica “porque se trató de un trámite administrativo”.

En declaraciones al Diario Uno, Lamm comentó que se enteró de la situación porque una de las personas a las que se les reconoció el derecho solicitado, se presentó en su oficina.

Según Lamm, la persona fue a verla por un trámite con la prepaga, ya que le exigían que en el DNI tenía que reasignarse un género, pero la persona les decía que no quería realizar ningún cambio, porque no se identificaba ni como mujer ni como hombre.

“Le manifesté que legalmente podría no identificarse con ningún género y le expliqué todas las posibilidades. Le dije que no habían antecedentes administrativos porque es el primer caso a nivel mundial. Pero que lo podíamos intentar”, relató Lamm.

En tanto, Enzo Rizzo, el director del Registro Civil, contó que para dar el visto bueno a la solicitud se basaron en la ley nacional 26.743 de Identidad de Género, que en su artículo 2, determina en forma expresa “el reconocimiento a toda persona de su identidad de género, a su libre desarrollo de su persona en torno a ella, a ser tratada de acuerdo a ella y a ser identificada de ese modo en los instrumentos que acrediten su identidad”.

Para un abogado, se trata de “un error jurídico”

Gustavo Liebau, abogado civilista, en diálogo con Cadena 3 sostuvo que se trata de una mala aplicación de la ley y que la resolución cae en “un error jurídico” y en un “exceso absolutamente injustificable”.

“A mi criterio es un paso muy negativo hacia la igualdad de género”, afirmó el letrado, y opinó: “Me parece que acá se ha recaído es un excesos absolutamente injustificable porque ya no es una posibilidad de autopercepción distinta a la que se le otorgo, sino que es fuera del sistema, algo antinatural”.

“El estado tiene la obligación y el derecho a determinar un genero porque sino las consecuencias legales son terribles. Me pregunto cómo va a resolver en el futuro su jubilación”, analizó Liebau.

“Con este absurdo se podría pedir cualquier cosa (…) Este dato del genero es absolutamente imposible de evitarlo porque sino vamos a llegar a confundir el deseo de la identidad de una persona con la imposibilidad del Estado a ejercer un control mínimo sobre la identidad de sus ciudadanos”.

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